SOBRE MI
CLASES DE YOGA, MEDITACIÓN DEL ARTE, CEREMONIA DEL TÉ, CALIGRAFÍA JAPONESA Y MEDITACIÓN CON TINTA
El Alma detrás del Laboratorio
MARÍA, MERY, MARIÁN, MARÍA ÁNGELES…
Detrás de cada nombre habita una mujer que ha aprendido a mirar el mundo con los ojos del corazón.
Aparecí en un lugar de la Mancha de cuyo nombre quiero acordarme… hace ya más de cincuenta vueltas al sol. Durante las últimas tres décadas, mi vida profesional estuvo entregada por completo al diseño gráfico, al arte y la captación de imagen. Mi obsesión siempre fue la misma: capturar la belleza invisible que nos rodea. Sin embargo, hace veinte años, la vida me invitó a cambiar radicalmente de rumbo y de mirada.
Por consejo de varios profesionales y tras experimentar profundas sacudidas personales, me senté por primera vez en una esterilla de Yoga. Fue allí donde descubrí que la verdadera imagen no se diseña hacia afuera, sino que se contempla hacia adentro.

LAS SEMILLAS EN MI CAMINO
Tuve la inmensa fortuna de iniciarme en el yoga y la meditación de la mano de dos grandes seres. Mi maestro Germán, quien partió apenas dos años después dejando una huella imborrable en mi alma, y que casi siempre resuena en alguna de mis clases y mi maestra Pilar, a quien sigo adorando y visitando hoy en día. Ellos plantaron en mí una semilla de curiosidad inquebrantable.
Desde entonces, reconozco haber sido una buscadora incansable, explorando con libertad diferentes linajes, maestros y escuelas. Esa búsqueda me llevó, hace ya diez años, a dar el paso de formarme como profesora de yoga y meditación. Aunque enseño, mi estado natural es el de ser una eterna alumna.
Hoy sé con certeza que el YOGA, con mayúsculas, es un océano denso y misterioso de sabiduría y ciencia. Cuanto más te sumerges en él, más te das cuenta de que no posees ninguna respuesta. Y es precisamente ahí, en el vacío del no saber, dónde radica la verdadera magia: en el camino sagrado hacia el autoconocimiento y el asombro constante.

VIAJE HACIA LA CONTEMPLACIÓN
Mi sed de comprender el misterio de la existencia me llevó a cursar un Máster de dos años en Espiritualidad Transcultural en La Universidad Ramon Llull de Barcelona, profundizando en las grandes cosmovisiones del mundo. Este viaje académico y espiritual se materializó en una estancia de casi un año en Japón, donde me sumergí por completo en sus artes contemplativas: la sutil danza de la tinta (Shodo) y la sagrada pausa del té (Chadō).
Hace cinco años, sintiendo que el arte y la espiritualidad debían fusionarse, presenté Meditarte: La meditación del arte, como mi proyecto final de formación de cuatro años de yoga. Poco después, comencé a guiar mis primeras experiencias de meditación dentro de los museos, uniendo la maestría visual de mi pasado con la madurez meditativa de mi presente.
Mi invitación para ti:
Hoy, tras un lustro de maduración en el camino y de regreso a Zaragoza en 2026, te presento las nuevas propuestas de Laboratorio Meditativo. Este espacio no es mío; es un umbral que comparto contigo para que experimentemos juntos el Hatha Yoga clásico, del Tantra No Dual y la belleza de la presencia como un camino de retorno a casa y a la sabiduría universal.
Cualquier duda, cualquier sentir que quieras compartir, estaré encantada de atenderte y recibirte con el alma abierta.
Un abrazo profundo.
Gassho.
Namasté.

